Timur Bekmambetov vuelve a un terreno que conoce bien con Sin Piedad (Mercy), otra película basada en la técnica del “screenlife” que tan popular se hizo en la era de producción cinematográfica pandémica, ahora aplicado a un thriller de ciencia ficción que combina acción policíaca y una tesis (o más bien sólo la alusión de ella) que pone en duda los amplios usos que le estamos dando a la inteligencia artificial, y la hipervigilancia autoconcedida a través de datos en línea y redes sociales.
Ambientada en el Los Ángeles del año 2029, la película propone un punto de partida potente: el rostro público de un sistema judicial automatizado, inmediato y letal, es ahora puesto en juicio ante el mismo, y deberá usar los recursos que tanto defendió para probar su inocencia. Ese hombre es Chris Raven (Chris Pratt), detective de la policía, quien ha despertado de una borrachera, esposado a una silla y acusado del asesinato de su esposa por el programa Mercy, el cual ha sido diseñado para que a través de la IA y la conexión de internet, se logre combatir mejor el crimen y reducir la población carcelaria. Raven tiene 90 minutos, los cuales visualizamos en tiempo real, para evidenciar ante la jueza Maddox, el avatar virtual del programa, que no merece ser ejecutado.

Bekmambetov articula el relato mediante un constante bombardeo visual: cámaras de vigilancia, drones policiales, teléfonos inteligentes, grabaciones privadas, bases de datos públicas y más se superponen en pantalla, generando un ritmo frenético que mantiene la atención del espectador casi sin respiro. En ese sentido, Sin piedad es eficaz y funcional como espectáculo cinemático, desde la cuenta atrás, el acceso omnisciente a la información y el montaje hiperactivo construyen una tensión que se mantiene firme, al menos, hasta el último acto.
El problema es que, más allá de su eficacia formal, la película se queda inmensamente corta en ambición conceptual. El guion de Marco van Belle plantea preguntas legítimamente inquietantes sobre la vigilancia masiva, la erosión de la privacidad y la deshumanización de la justicia, pero rápidamente las sacrifica en favor de golpes narrativos, giros previsibles y una escalada de acción que a ratos roza lo absurdo. Sin contar con que además, los espectadores versados en estas temáticas podrán recordar una serie de productos que ya las exploraban, entre los cuales encontramos Minority Report, RoboCop, The Fugitive o incluso Black Mirror.
Por su parte, Chris Pratt es una elección interesante para su personaje, ya que desde hace poco más de una década que decidió dirigir su carrera hacia papeles donde se pueda destacar su presencia física y cierto carisma humorístico, pero que acá se muestra inmovilizado por gran parte del metraje, lo cual termina por revelar que fuera de su zona de confort su interpretación puede volverse monótona.
Rebecca Ferguson, en cambio, resulta mucho más adecuada al rol asignado, dotando a la jueza Maddox de la solemnidad exacta necesaria, y cuando el guion en su máxima ridiculez se propone exigirle un cambio de semblante progresivo hacia una perturbadora “humanidad”, Ferguson también entrega a cabalidad aquella extraña caracterización.
Finalmente, el desenlace se da demasiadas vueltas, alargando la ejecución de la historia al punto del tedio, y cortando el ritmo fulgurante que había logrado atrapar a la audiencia por más de hora y media. Además, se termina por esquivar cualquier posicionamiento claro sobre la responsabilidad ética de la IA, entre otras ideas inconexas que se cuelan en un relato que debía ser más simple.
Sin Piedad es un entretenimiento fugaz. Nos encontramos con un espectáculo de la pantalla grande que no hace realmente justicia a la sala de cine, pero que sí se aprecia mejor en ella como una especie de fuegos artificiales en clave de suspenso. Divierte, intriga y se deja ver con facilidad, aunque resulta ligera como olvidable. Aún así, cumple la función de thriller de domingo por la tarde, cuando ya no quieres pensar, sólo comer cabritas, disfrutar… y olvidar al salir del cine.
Calificación: 2.5 de 5




