En un mundo roto por libertades cada vez más restrictivas en internet, las teorías conspirativas se expanden como un virus que embrutece a quienes las consumen. Eso es, justamente, lo que Yorgos Lanthimos —con su característica misantropía— explora en Bugonia.

La nueva película de Yorgos Lanthimos, un remake del filme surcoreano Save the Green Planet! de Jang Joon-hwan, retoma la idea de la conspiración y la vida alienígena, pero la lleva hacia un estilo más depurado y accesible. Junto con La favorita (2018), se posiciona como una de las obras más digeribles del director, además de continuar su fructífera alianza con Emma Stone.
La premisa es sencilla, pero demoledora: dos jóvenes (Aidan Del Castillo y Jesse Plemons) que han pasado años sumergidos en foros conspiranoicos secuestran a la directora ejecutiva (Emma Stone) de una gran compañía, convencidos de que es una alienígena que planea destruir la Tierra.

La película cumple —y supera— lo que promete su tráiler. Toda la historia ocurre prácticamente en una sola locación: la casa de los dos conspiranoicos. Uno es el líder manipulador; el otro, un seguidor incapaz de ejercer pensamiento crítico, acatando órdenes incluso cuando no está de acuerdo. Es una trama que, si el espectador no presta atención, puede pasarle por encima.
El mayor punto fuerte de Bugonia es su guion: repleto de detalles que construyen una realidad alterna donde nunca sabes si debes creer o no. Un constante “tira y afloja” que insinúa pistas y las retira al instante. A diferencia de películas como Eddington de Ari Aster, Yorgos no pretende sentirse más inteligente que el espectador: para él, todos somos igual de estúpidos y merecedores de la extinción por igual.

Aunque es más fácil de digerir que otras obras del director, no se confundan: Bugonia no es cine palomitero. No es una película para mirar con el celular en la mano como si fuera un proyecto de Millie Bobby Brown o una sitcom ligera. Aquí hay capas, tensión y sorpresas constantes.
— Por Mauricio Casanova (Cine Aficionado)




