Dos hermanos sufren la pérdida de su padre y son enviados a vivir con una madre adoptiva de impecable historial: una mujer amorosa que, desde el primer momento, fija su atención en la hermana, quien padece una ceguera casi total. La madre también convive con otro hijo, Oliver, un joven perturbado que no parece ser del todo feliz.

Podría seguir detallando la trama, pero Haz que regrese es una de esas películas que se disfrutan más sabiendo lo menos posible. Personalmente no vi ningún tráiler y fue la mejor decisión. Mi consejo: si aún no lo han visto, evítenlo a toda costa.
Dirigida por los hermanos Philippou —responsables de la aclamada Talk to Me (de la cual hablé en mi nuevo podcast, que recomiendo escuchar)— Haz que regrese funciona como una versión más madura de aquella ópera prima. Se adentra en el horror paranormal, los rituales y, sobre todo, el duelo. La película explora distintas pérdidas: la de un padre, la de una hija, la de la visión… y la culpa que acompaña a quienes no pudieron evitar esos sucesos.

Antes de dar el salto al cine, los Philippou fueron youtubers que subían cortometrajes y sketches, donde ya dejaban ver destellos de su creatividad, muchas veces inclinada hacia un horror más visceral y cómico. En Talk to Me abundaban el humor negro y las situaciones adolescentes caóticas.
En Bring Her Back vemos el reverso: un lado más oscuro y violento. Aunque sigue siendo un relato paranormal de rituales, aquí todo se eleva un nivel más. Con la confianza y libertad que les dio el éxito de su debut, los hermanos pudieron experimentar con una estética marcada por el rojo, los círculos —una obsesión evidente— y un tipo de horror incómodo. He visto muchas películas de terror en salas, pero pocas me han hecho apretar la butaca con tanta tensión e incomodidad como esta.

No es una película apta para espectadores sensibles, pero sí para quienes buscan una experiencia inmersiva en el cine. El montaje y el diseño sonoro son ejes centrales que se potencian en la gran pantalla. No lo explica todo: propone pistas y fragmentos para que el espectador arme el rompecabezas de este perturbador drama geométrico.
Haz que regrese confirma la maduración de dos hermanos australianos que comenzaron con cortos en internet, irrumpieron con fuerza con Háblame y ahora consolidan un estilo propio. Es la muestra de que el terror contemporáneo sigue estando en muy buenas manos.
— Por Mauricio Casanova (Cine Aficionado)




