La posesión de la momia es una película tan densa como grotesca. Aunque por momentos la trama se explica demasiado, el director Lee Cronin entrega toda la violencia y el caos que su nombre (plasmado en el título original, Lee Cronin’s The Mummy) promete.

La historia sigue a un periodista y su esposa, a quienes les secuestran a su pequeña hija, Katie. Tras desaparecer en el desierto sin dejar rastro, pasan ocho años en los que la familia termina fracturada por la tragedia y la dolorosa falta de respuestas. Todo esto cambia cuando reciben un llamado inesperado: Katie aparece viva dentro de un sarcófago milenario. Sin embargo, aunque recuperaron a su hija perdida, sus verdaderos problemas recién están comenzando.
La mayor diferencia que podemos encontrar con otras versiones de la franquicia es la extrema violencia gráfica que nos entrega. Mientras las películas protagonizadas por Brendan Fraser o Tom Cruise tenían un enfoque más global y para todo espectador, la visión de Lee Cronin está hecha a la medida para los amantes del terror, lo grotesco y lo incómodo. Con esta cinta, Warner Bros. reafirma su apuesta por el horror visceral, siguiendo la línea de su éxito previo con la aclamada Evil Dead Rise.
La posesión de la momia se sostiene por varios factores, pero su principal atracción y el gran motor de la historia es Jack Reynor (Midsommar). Él interpreta al padre periodista que busca la verdad sobre las atrocidades que le ocurrieron a su pequeña, excelentemente acompañado por un elenco secundario que a ratos amenaza con arrebatarle el protagonismo.
Uno de los aspectos más destacables es precisamente su elenco infantil y adolescente, quienes cargan con una parte fundamental de la trama y lo dan todo en pos de entregar un producto convincente. Más allá de sus detalles, La posesión de la momia resulta ser una disfrutable y salvaje cinta de terror. Si no estás acostumbrado al género, te hará voltear la cara y gritar más de una vez; y si estás curtido en él, pasarás una excelente tarde (o noche) disfrutando de una buena dosis de sangre, tripas y carne expuesta. ¿Qué mejor?

Mauricio Casanova es el fundador y crítico detrás de Cine Aficionado. Creé este espacio para ofrecer noticias y análisis con la seriedad que la industria merece, pero sin perder de vista la diversión. Cuando no estoy escribiendo, probablemente esté viendo la WWE o poniéndome al día con algún anime.




