CRÍTICA DE CINE | HOPPERS: OPERACIÓN CASTOR: Somos parte de algo más grande

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El famoso estudio de animación Disney no ha tenido su mejor racha durante los últimos años a excepción de una o dos películas que han logrado tener mayor éxito y mejor recepción. Esta vez Pixar decidió producir para Disney la nueva cinta llamada Hoppers: Operación Castor, una película centrada en el animalismo y la importancia del medio ambiente, donde nuevamente logran llamar la atención del mundo (junto con la hace poco estrenada Zootopia 2).

En esta ocasión tendremos al personaje de Mabel, una joven muy preocupada por los animales que, por ciertas circunstancias, transfiere su mente a un pequeño castor, acto que utilizará para infiltrarse en el mundo de los animales. Allí se hará amiga del rey George, otro castorcito, pero real, y tratará de convencer a todos los animales para luchar en contra de un promotor inmobiliario que amenaza su hábitat.

Tal como ha dicho la crítica hasta el minuto, Hoppers es una película que trae de vuelta la magia de Disney que se ha quedado atrás (aclaración innecesaria n°1: para que no hayan confusiones, Disney compró a Pixar y por esto es que todas las películas de Pixar son de Disney, pero no viceversa). Esta historia mezcla un poco de Robot Salvaje (2024) y Tierra de Osos (2003), quizá hasta con un muy pequeño toque de Sharknado (2013). Y bueno, como señalan en la misma película, Avatar (2009). Claramente los estándares visuales tanto de Disney como de Pixar son altísimos y esta vez no es la excepción: es muy linda y técnicamente muy llamativa en todos los sentidos. También se juega un poquito más con el diseño de personajes, donde por ejemplo tenemos a la protagonista Mabel con un diseño que incluso recuerda a la espléndida Grandes Héroes (2014). Como detalle, me ha gustado mucho la diferencia del diseño de los animales dependiendo de si interactúan con otros animales o con humanos; es un cambio sutil, pero que funciona muy bien.

Hablando de la trama misma, hay dos cosas que personalmente me han llamado mucho la atención y que me gustaría recalcar, como persona bastante interesada en el mundo de la naturaleza. Por una parte me ha encantado que, dentro de todo el mundo animal, se le haya dado relevancia a los insectos también, cosa que se suele olvidar mucho en este tipo de películas animalistas y que, a la vez, me parece sumamente importante. Es lindo ver que una producción los considere de esta manera, resaltando su importancia. Eso sí, se les termina “satanizando” de alguna manera, cosa que me parece que ya pasa lo suficiente indebidamente en nuestra sociedad, pero las motivaciones de los bichitos son totalmente entendibles y cercanas a la realidad. De todas maneras, luego reivindicarán a la especie de todo esto más adelante.

La segunda cosa que quiero mencionar es que el guión tratará el tema de la intervención humana en torno a la naturaleza misma, para bien y para mal. De esta manera, claramente planea mostrar el mensaje de que debemos cuidar nuestros hábitats y la naturaleza animal y vegetal que nos rodea, pero por otro lado también veremos hasta qué punto podemos intervenir incluso de manera positiva dentro de ella, hasta dónde llega el límite de las acciones que se pueden considerar buenas, ¿siempre será bueno para la madre naturaleza o a veces podemos “pasarnos” por lo que creemos correcto? Esta es una discusión que, si a ti lector, te parece interesante, puedes investigar mejor gracias al libro Ética del rewilding de Cristian Moyano (aclaración innecesaria n°2: el rewilding como concepto en sí mismo, fuera del libro que acabo de mencionar, es básicamente la restauración de ecosistemas dañados a través de la intervención humana, permitiendo que la naturaleza pueda autoabastecerse nuevamente).

La película es divertida, te hace pasar un buen rato y es súper amigable tanto para niños como para adultos, con un humor inteligente y sencillo a la vez. Los personajes encantan al espectador. Creo que efectivamente es una película digna de lo que ha ofrecido Pixar con anterioridad, pero ¿llega al nivel de sus primeras producciones? Podemos quizá llamarlo nostalgia, pero no sé si esta película será tan memorable como sus primeras cintas, o quizá para los más pequeños sí lo sea. De todas maneras es una película que seguramente dejaría puesta si me la vuelvo a encontrar, pero quizá olvide un poco su existencia en un tiempo hasta que salga a colación y recuerde lo mucho que la disfruté.

Resumiendo, Pixar ha vuelto con una muy buena película, acertada e inteligente para todo público y totalmente disfrutable, con una técnica visual siempre a la altura. Trata temas que, si bien ya se han hablado antes, me parece que hay una pequeña vuelta de tuerca con temas o detalles a los que no necesariamente estamos acostumbrados (a menos que seas fan de National Geographic) y eso se agradece mucho. También, siempre va a ser rescatable un filme que nos recalque tanto a los adultos como las generaciones más pequeñas la importancia de cuidar nuestro mundo. Quizá no sea la más memorable del estudio, la más llamativa o la más creativa, pero sigue siendo una buena apuesta que muy seguramente sí se quede en la córnea de, al menos, los más pequeños, para que no olviden, como menciona esta obra, que “somos parte de algo más grande”.

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