El Sonido de la Muerte (conocida en inglés como Whistle) es la nueva película de Corin Hardy, quien se conoce principalmente por haber dirigido la primera película de La Monja, la cual pertenece al universo del Expediente Warren. Esta vez, el director vuelve a presentarnos una historia llevada a lo sobrenatural, pero desde una premisa diferente.

Esta historia trata sobre un grupo de adolescentes que sin querer desatan una maldición a través de un silbato azteca, provocando que todo aquel que escuche su sonido sea perseguido por su muerte futura para acabar con su vida antes de lo establecido en su destino. A raíz de esto, los personajes comienzan a buscar cómo detener la maldición, mientras esta última va cobrando la vida de los afectados.
La película parte introduciéndonos de qué trata la maldición, pero más adelante entenderemos bien cómo se desarrolla con los protagonistas. Claramente tiene sentido que el grupo de adolescentes por error desaten la maldición y en general suelen elegir decisiones relativamente lógicas. Además, cada personaje se ve acechado por su propia versión de su muerte de manera diferente en cuanto a su forma física, lo que me parece bastante interesante y bien logrado, consiguiendo una estética llamativa en esos momentos que efectivamente dan ganas de ver.
Eso sí, la cinta cae bastante en los clichés de este tipo de películas donde “adolescentes caen en un problema que los mata uno a uno”, por lo que el guión es bastante predecible en general si estamos acostumbrados a ver este patrón, lo que no necesariamente es algo malo, pero probablemente podría haber sido realizado de mejor manera para captar la atención del espectador. Por otro lado, el filme utiliza constantemente al recurso del jumpscare, los cuales si bien son un recurso recurrente, suelen funcionar meramente cuando estos realmente sorprenden; en cambio los utilizados aquí son fáciles de anticipar y por tanto quita un poco la magia del terror. Habitualmente, es algo que suele llamar más a audiencias generales.
Así, El Sonido de la Muerte me parece una película que, si ya conoces este tipo de historias, se sentirá repetitiva (con respecto a otros filmes como este) y predecible, creando, en general, ambientes más bien a través de los sustos espontáneos que, además, sabemos cuándo ocurrirán en lugar de un atmósfera siniestra por medio de lo psicológico. Aunque no es de mi gusto, quizá puede llegar a ser funcional para ciertos espectadores, y quién sabe, tal vez para ver un domingo en la tarde donde no quieres calentarte la cabeza.




