CRÍTICA DE CINE | EL HÚSAR DE LA MUERTE: Un siglo de cine y patrimonio chileno | 7° Festival de Cine de Ñuble

El Húsar de la Muerte” no es solo una película; es la piedra angular de nuestra cinematografía nacional. Al cumplir 100 años, esta obra se mantiene vigente como el filme más importante de nuestro país y, notablemente, es el único largometraje chileno del período silente que se conserva íntegramente (casi en su totalidad).

Se trata de una obra de autor, graciosa y aventurera, que retrata la vida de Manuel Rodríguez y la gesta de la independencia de Chile. Es un pedazo vivo de nuestra historia que ha logrado trascender el tiempo.

La cinta nos narra las hazañas del guerrillero de una forma bastante caricaturesca, donde la realidad se mezcla con la ficción. A pesar de la precariedad técnica del cine chileno de 1925, su director y protagonista, Pedro Sienna, logró levantar un titán cinematográfico.

La película no solo entregó alegrías y risas a los espectadores de aquellos años, sino que utilizó recursos de vanguardia para la época, jugando magistralmente con las perspectivas y los primeros planos. Podría considerarse nuestro equivalente a “El Nacimiento de una Nación” (The Birth of a Nation), pero con una diferencia fundamental: aquí tenemos a un protagonista guerrillero que vela genuinamente por el pueblo.

A diferencia del filme de D.W. Griffith, la obra de Sienna se alza con un espíritu combativo. Narra cómo el pueblo se levanta contra la Corona Española y declara su independencia, pero no se queda en la solemnidad; lo hace burlándose de la autoridad y de todo lo que le permite su libertad creativa como autor total del filme.

“El Húsar de la Muerte” concentra una serie de reconocimientos que validan su importancia mundial:

  • Monumento Histórico Nacional: Declarada el 13 de julio de 1998 (Decreto Nº 742).
  • Supervivencia: Es el único largometraje silente chileno que ha sobrevivido de manera íntegra.
  • Memoria del Mundo (UNESCO): Fue reconocida e inscrita en este prestigioso registro, validándola como patrimonio documental de la humanidad.

Esto certifica que su preservación es de interés global, no solo local. Gracias a ello, mantiene un legado que sigue vigente a través de continuos esfuerzos de conservación.

Gracias a un trabajo conjunto e impecable, hoy podemos seguir disfrutando de esta joya en la gran pantalla. La versión que actualmente se proyecta en espacios como el 7mo Festival de Cine Nacional de Ñuble y la Cineteca Nacional es una restauración en 4K realizada por la Cineteca de la Universidad de Chile.

Ellos han facilitado su proyección en diferentes espacios culturales, permitiendo que nuevas generaciones accedan a este trabajo impecable que debe ser visto por todos. “El Húsar de la Muerte” es más que una película: es una parte indivisible de nuestro cine, nuestra cultura y nuestro patrimonio.

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